lunes, 31 de diciembre de 2007

Católicos en Madrid

La jerarquía de la Iglesia católica da, con el apoyo del Benedicto XVI, un ejemplo al mundo. Miles de personas se concentran en Madrid para «defender» la familia y denostar al gobierno democrático español. Kafka escribió un breve cuento que con certeza describe una grey semejante y que tituló Comunidad de infames, que no es de «infames, sino de personas normales»
Con los recursos propios de los contrademócratas, la reaccionaria jerarquía eclesiástica española, muy connivente con el Partido Popular, trata de ganar la calle y a golpe de pancartas y descalificaciones se autoproclama arquetipo de la moral y las buenas costumbres, y defensora de la familia amenazada por los valores cívicos de la sociedad laica.
Ejemplos de esta sincera defensa son los casos de los curas que explotan a sus trabajadores, los cómplices de dictadores y torturadores y los pederastas. A estos últimos, incluso, un tal Álvarez, obispón de Tenerife, les defiende diciendo que la homosexualidad es un vicio y que muchos niños llegan hasta insinuarse provocándoles y animándoles a caer en la tentación.
El crédito que han dado a la acción pastoral de la Iglesia religiosos como los padres Casaldáliga, Romero, Boff, Angelelli, entre otros muchos afines a la teología de la liberación y la solidaridad con los pobres, lo pierden los obispones de España y los mitrados del Vaticano con su visión retrógrada de la vida y de la libertad. [Foto EFE]

domingo, 30 de diciembre de 2007

¡FELIZ AÑO NUEVO!


Para Gretel Broyn cada año es una cuerda que hemos de desanudar juntos, segundo a segundo, día a día, estación a estación. La visión de esta cuerda nos sugiere que un extremo está sujeto al pasado, y que el otro es un cabo suelto sostenido por la esperanza del mañana. Pura ilusión. Por esto es que, al llegar estas fechas, renovamos para todos nuestros prójimos queridos el deseo de felicidad, es decir, el anhelo de que juntos destejamos en paz y con bienestar la trama de las horas. ¡Salud amigos! [Tarjeta ideada y realizada por Gretel Broyn]

viernes, 28 de diciembre de 2007

Día de los Santos Inocentes


Hacia el año 4 o 5 a.C., fecha histórica que los especialistas dan como la del nacimiento de Jesús, cuenta el evangelista Mateo [Mt. 2, 1-18], que tres desorientados reyes de Oriente llegaron a Jerusalén y en la corte de Herodes preguntaron por el recién nacido «Rey de los judíos». El etnarca, sorprendido por la noticia, imaginó una conspiración. Acorde con su fama de cruel, Herodes ordenó una matanza de varones recién nacidos para acabar con el presunto pretendiente al trono. Si bien no hay constancia histórica de este hecho que movió a la Sagrada Familia a huir a Egipto, episodios de esta naturaleza no eran ajenos a la cultura de los pueblos del Medio Oriente. En este sentido, el Antiguo Testamento es generoso en ejemplos que implican a irascibles profetas que proclaman la guerra santa y el anatema.
El desdén por la vida de los niños, esos santos inocentes, ha perdurado en el tiempo. Según una leyenda, de la que se hace eco Marcel Shwob, hacia el año 1212, un religioso, exaltado por la prédica de san Bernardo, organizó una cruzada infantil que embarcó hacia Tierra Santa. Ninguno de los niños llegó a destino. Muchos murieron de hambre o tragados por el mar. Muchos otros fueron vendidos como esclavos.
Acaso para hacer más soportable la vida, el ser humano sublima sus hechos ignominiosos. La cruzada de los niños, dicen, inspiró El flautista de Hamelín; la matanza de Herodes las bromas del 28 de diciembre. Ahora cabe preguntarse qué fantasía o inocentada depararán mañana en el imaginario popular los miles de niños que, en los albores del siglo XXI, son educados en la cultura de la violencia. Esos inocentes que, en los países ricos, asesinan para convertirse en héroes solitarios, y, en los países pobres, matan en nombre de dios o de la patria. [Foto Reuter: Niños palestinos juegan con armas de juguete].

jueves, 27 de diciembre de 2007

El primer Beso de Brancusi cumple cien años


En 1907, Constantin Brancusi dio en su obra un paso fundamental con el que contribuyó decisivamente a una nueva concepción de la escultura moderna. Ello ocurrió cuando el artista rumano volvió sus ojos al origen y en la materia entrevió la infinitud.
Su Beso original guarda en la piedra calcárea la grafía de ese primer impulso, aún incontrolado, de quienes descubren y sienten la atracción misteriosa e irresistible del otro. El hombre y la mujer aquí abrazados sintetizan la inefable identificación que armoniza y unifica sus rasgos individuales.
La huella tosca que Brancusi deja en la piedra revela la tierna torpeza del primer y acaso único reflejo. Quizás ese mismo reflejo especular que Narciso vio temblar en las aguas de la fuente en el momento de reconocerse. La forma simplificada, esencial, en que el tiempo y la materia son uno. En el que la historia cede al instante. [El beso, 1907, Constantin Brancusi-Museo de Arte de Craiova, Rumania]

martes, 25 de diciembre de 2007

La sonrisa molecular del Gato de Cheshire


«El universo consta de cosas que pueden ordenarse por clases y una de éstas es la clase de cosas imposibles», escribe Lewis Carroll en su Lógica Simbólica. Redundando en esta idea, Jorge Luis Borges dice en el prólogo a las obras completas del pastor Dogson que «los libros de Alicia [en el país de las maravillas] corresponden a esa categoría de cosas imposibles».

Quizás el ejemplo más genuino de esas «cosas imposibles» dentro del universo de Carroll sea el Gato de Cheshire, el cual, tras el reproche que le hace Alicia de aparecer y desaparecer con brusquedad, se va lentamente dejando en el árbol la impronta de su sonrisa. «He visto a menudo un gato sin sonrisa, pero no una sonrisa sin gato. ¡Es la cosa más curiosa que he visto en mi vida!», dice Alicia.

La Universidad Autónoma de Madrid, a través del Instituto Madrileño de Estudios Avanzados, acaba de presentar el Imdea-Nanociencia. Algunas de las áreas de investigación de este ambicioso programa científico corresponden a la nanociencia molecular, la nanofotónica, el nanomagnetismo, etc., que incluyen la elaboración de biomáquinas y la manipulación de macromoléculas. A modo de ejemplo de su trabajo, los científicos del IMDEA han mostrado a la prensa la reproducción de una sonrisa con diez moléculas de monóxido de carbono sobre una superficie de cobre.

Como Alicia, también yo podría exclamar «¡Es la cosa más curiosa que he visto en mi vida!» y regocijarme en la idea de que la intuición poética no es ajena a la ciencia y viceversa. La curiosidad y la intuición hacen que sea «bien fácil tomar más que nada», como dice la Liebre de Marzo. O como el mismo Lewis Carroll afirmaba: «sólo cuando el trabajo es una experiencia creadora, es decir, sólo cuando el trabajo se convierte en juego, es admisible el trabajo».[Imagen IMDEA-NANO]

viernes, 21 de diciembre de 2007

Y la cruz de Carles Santos


La estupidez vinculada a la religión parece haberle ganado la batalla al antibiótico de la razón. El Institut d’Estudis Ilerdencs, entidad leridana dependiente de la Diputación, ha inaugurado una exposición castrada del artista Carles Santos. La hipócrita razón esgrimida por el director Joan Busqueta es que las imágenes eran muy transgresoras, «podían herir la sensibilidad y no se ajustan a la línea de esta institución».
«Herir sensibilidades» y «línea de la institución». ¿De qué sensibilidades y de qué líneas hablan las instituciones –o las editoriales- cuando se trata de creación artística? La respuesta a esta interrogante no corresponde al orden estético sino a la idea de libertad y su relación con el ejercicio del poder.
La exposición censurada de Carles Santos es un ejemplo más del proceder de una sociedad farisea y prejuiciosa, cuyos estamentos de poder no soportan la autonomía del artista y mucho menos, cuando la obra toca las campanas de la moralina religiosa. Si una imagen de Carles Santos muestra a una mujer besando en la boca a un Cristo crucificado o un hombre simula su sexo con un crucifijo, el espectador puede sentirse escandalizado, nunca herido en su sensibilidad, no por la obra del artista sino por lo que ella le descubre. Algo que tiene que ver con la condición humana y no con la condición divina, que es una abstracción o un acto de fe.
Uno de los aportes fundamentales de Jesús a la Humanidad fue la enunciación del amor al prójimo como fundamento de convivencia armónica entre los seres humanos. Desde este punto de vista, Jesús era un hombre. Un hombre que pensaba en los hombres y, como tal, estaba sujeto a sus mismas pasiones, virtudes y debilidades. En el supuesto de haber existido, como sólo se narra en el Nuevo Testamento, Jesús era un ser de carne y hueso, y por lo tanto orinaba, defecaba, amaba -dicho en el sentido también sexual de la palabra- como los demás.
Esto significa que el respeto que debemos a su figura no excluye que podamos imaginarlo o representarlo con la verdad orgánica de su condición humana. En este sentido, lo que molesta o hiere, quizás, de la obra de Carles Santos es la desacralización que hace de la religión al mismo tiempo que humaniza a profetas y creyentes.[Imágenes de la exposición Crits de Crist al Crist de crits (Gritos de Cristo al Cristos de gritos), de Carles Santos, publicadas por El País]

miércoles, 19 de diciembre de 2007

La cruz del Barça

La Mutawa, la policía religiosa de Arabia Saudita, encargada de la «promoción de la virtud y la prevención del vicio», actúa contra los vendedores de camisetas del F.C.Barcelona. La razón es que esta camiseta tiene una cruz [la cruz de Sant Jordi] que los musulmanes consideran ofensiva, porque les recuerda las Cruzadas. La cruz de la camiseta del Ínter de Milán también causó las santas iras de los musulmanes turcos cuando el equipo italiano jugó un partido contra el Fenerbahçe, tras el cual cursaron una protesta ante la UEFA.
La estupidez del fanatismo ha llegado a extremos difíciles de soportar. Pero también es cierto que ha encontrado un campo abonado con la tendencia occidental, igualmente estúpida, a la corrección política. El uso de los eufemismos o de fórmulas rebuscadas para no llamar a las cosas por su nombre o para evitar supuestas ofensas ha alcanzado igualmente altísimas cotas de panfilismo. Hace unos años hasta se publicó en el Reino Unido una edición expurgada de la Biblia, alguna de cuyas expresiones se consideraban ofensivas para la mujer y para los homosexuales. Este cuidado en aparecer respetuoso hasta la ñoñez no supone en la realidad un afianzamiento de valores y principios éticos fundamentales, sino antes bien una campaña de buenismo de mercado. Este oenegenismo mercadotécnico de la sociedad global parece cuadrar bien con el fariseísmo de algunas empresas o, en el caso que nos ocupa, clubes que resignan ética o símbolos a cambio de los beneficios económicos.
Les guste o no a los musulmanes, la cruz es el símbolo de la cultura cristiana, del mismo modo que, les guste o no a los cristianos, la medialuna es el símbolo de los musulmanes. Los pueblos no tienen por qué modificar sus símbolos ni disculparse por ellos, porque si lo hacen traicionan sus propios rasgos de identidad. El deber de los pueblos es respetarse mutuamente. Las ofensas nacen de los abusos y las injusticias que cometen los fanáticos y avariciosos. [Infografía La Vanguardia]

lunes, 17 de diciembre de 2007

El hábito poético de Pérez Zúñiga


La nota poética de Ernesto Pérez Zúñiga en Cuadernos del hábito oscuro persiste con dolorosa insistencia sobre «la violencia de las cosas del mundo». Como bien apunta Andrés Soria Olmedo en el prólogo del libro, el poeta prolonga la experiencia de Calles para un pez luna y estrecha sus lazos significativos con Lautréamont, Baudelaire y Huidobro. Sin embargo, el quehacer poético de Pérez Zúñiga enlaza asímismo con la «oscura tradición» de la poesía mística española. Una tradición que casi se perdió en el siglo XVIII y que ha llegado hasta nuestros días con los parpadeos singulares de Antonio Machado, Juan Ramón Jiménez, Vicente Aleixandre, Gerardo Diego, José Ángel Valente y Antonio Gamoneda, entre otros pocos. Con ellos, EPZ abre los ojos y ejecuta, como en otra ocasión dije de su poesía, «los gestos de las almas que se resisten a ocultar sus paisajes interiores y a perecer ahogadas en la realidad visible, en la vulgaridad de la experiencia inmediata».

sábado, 15 de diciembre de 2007

Latidos del alma


El artista chileno Alex Vargas pregunta Can you see from your heart? y en la estela orgánica de maestros como Francis Bacon o Lucian Freud propone una respuesta cuyo impacto visual es el fruto de una íntima convicción. Somos carne y espíritu, un instante orgánico, como digo en un poema. Las vísceras, en la poética plástica de Alex Vargas, perciben las pulsiones de la vida en el mundo y los latidos del silencio que evocan el misterio del origen.
Los órganos trasiegan por sus múltiples conductos la sangre y el tiempo que nutren nuestra condición de animales conscientes de la finitud. Para Alex Vargas, los ojos que habitan en las vísceras se abren a los sentidos y al inútil deseo de retener las visiones de un paisaje que, irremesiblemente, se pierde.[Ilust. Collage «Can you see from your heart?, de Alex Vargas]

miércoles, 12 de diciembre de 2007

En La Vanguardia


Es reconfortante y alentador que al mes de abrir este Cuaderno de notas, un periódico como La Vanguardia destaque y recomiende este blog.

lunes, 10 de diciembre de 2007

Carlos Vitale y Neus Aguado ¿dónde están?

Todas las antologías son siempre excluyentes. Pero lo son más cuanto mayor es el ámbito que el antólogo pretende abarcar. Este es el caso de las antologías poéticas dedicadas a Hispanoamérica, Latinoamérica o Iberoamérica, tres áreas geoculturales amplísimas que exigen distintas aproximaciones y un extremado rigor en la selección. Desde este punto de vista, el poeta y crítico uruguayo Eduardo Milán, antólogo de Pulir huesos [Galaxia-Gutenberg], pretende salir al paso de estos inconvenientes con el subtítulo Veintitrés poetas latinoamericanos nacidos entre 1950 y 1965.
Sin embargo, esta delimitación cronológica no evita la, diría que involuntaria, arbitrariedad y que en esta antología algunos poetas hayan cedido su lugar a otros que no lo son o al menos cuya obra no alcanza a definir sus supuestas poéticas. Creo que quien asume la osada tarea de hacer una antología no sólo tiene la obligación de conocer todo el material del que pretende sacar lo mejor, sino de, armado de criterio y honestidad profesionales, trascender las redes de intereses y capillas que no dejan ver lo esencial de la arquitectura ósea. Aparte de llamar la atención sobre el hecho de que algunos países parecen no tener poetas, hay dos grandes poetas cuya ausencia supone una grave omisión que desbarata los huesos de esta antología. Por eso me pregunto y pregunto al antologador ¿dónde están Carlos Vitale [Nada ha cambiado / sólo el sitio / en que mi cuerpo cae] y Neus Aguado [Tu rostro es la piedra del río…]? Porque se pueden desconocer a algunos por la razón que sea, pero no a estos que tienen una obra trascendente y conocida.

domingo, 9 de diciembre de 2007

De la originalidad de la obra de arte


Fue en el Renacimiento cuando el hombre europeo cobró conciencia de su individualidad y de su capacidad para transformar el mundo. Esta idea básica que se desarrolla orientada por los principios humanísticos transforma la concepción que se tenía del artista y de su obra. El primero deja de ser tenido por un mero y anónimo artesano y la segunda deja de ser considerada un producto artesanal de significación religiosa, militar o civil, como atañía al sistema feudal.
En el nuevo orden, la conciencia de individualidad permite a cada cual alcanzar su propia verdad. Como escribo en el prólogo a la biografía de Leonardo da Vinci [Editorial Sol 90], «es entonces cuando el genio –concepto que nace con la idea de propiedad intelectual-se convierte en ideal del arte, en tanto éste representa la esencia del espíritu humano y su poder sobre la realidad», para decirlo en palabras de Arnold Hauser.
A partir de aquí el concepto de originalidad surge como fruto de un proceso en el que el artista, si bien trabaja con el mismo material, la misma historia que los artesanos, es capaz de añadir una visión, una narración, un sesgo particular a ese material o historia. La originalidad es el modo de mirar, de hacer el trazo o de narrar que traduce la pasión del alma y traspasa la realidad evidente. La orignalidad no es la historia -y menos el argumento- ni el paisaje, sino el valor añadido que el artista confiere a éstos y que nace de su sensibilidad y experiencia, y de su particular propósito de exploración de la realidad y sus múltiples dimensiones.[Ilust. Las Meninas, de Velázquez (izq.); Las Meninas, de Picasso]

sábado, 8 de diciembre de 2007

La última vuelta del perro


Uno de los serios problemas a los que se enfrenta la creación literaria contemporánea es el divorcio entre poesía y narrativa como consecuencia natural de las condiciones creadas por las reglas del mercado.
En el siglo XIX, una realidad social tensada por los intereses contrapuestos de la burguesía y el proletariado genera un lenguaje hegemonizado por la clase dominante. Ésta impone así una prosa descriptiva y unas formas argumentales que acotan dicha realidad a historias donde los personajes están condenados a repetir eternamente sus actos. Es así que el lenguaje del poder condena a la poesía a la condición de género exótico, y la narrativa novocentista, cuyas pautas se prolongan hasta el siglo XXI, clausura la exploración de las realidades situadas extramuros del paisaje social.
La última vuelta del perro es una novela que entra de lleno en esta realidad, pero su autor – Jorge Rodríguez- en tanto poeta que se rebela contra la hegemonía de la vulgaridad, hace del lenguaje su bandera. El suyo es el lenguaje marginado y del marginal elevado a la categoría de voz poética para dar encarnadura a seres igualmente excluidos de la gran prosa diseñada para el fuego de artificio y el consumo masivo. La última vuelta del perro es antes que una novela, un poema, un latido del desgarro, el desarraigo y la pérdida de quienes siempre serán los otros, porque, como dice Emmanuel Lévinas, en La realidad y su sombra, donde el lenguaje común abdica el poema habla.

viernes, 7 de diciembre de 2007

Sin el respeto debido



Dicen que por la boca muere el pez. En este caso, un bagre, por jetón y vivir en el barro, que insulta a más de la mitad de su pueblo y amenaza a la oposición con el uso de las fuerzas armadas, uno de cuyos jefes mueve servilmente la cabeza.
¿Este es el arquetipo de defensor del pueblo que quieren los venezolanos? ¿Este es el espejo en el que pretenden mirarse algunos dirigentes latinoamericanos sin que se les caiga la cara de vergüenza? ¿En este pobre hombre maleducado que, en su visceral ignorancia, considera de mierda la opinión y el voto de millones de ciudadanos a los que dice representar?

lunes, 3 de diciembre de 2007

¡Muchas y machos!


Cuando a Mahmoud Ahmadinejad se le reprochó que en Irán se reprimiera a los homosexuales, rechazó la acusación aduciendo «en mi país no hay homosexuales». Esto me recuerda el chiste en el que un tipo le dice a otro, «pues, en mi país, somos todos machos», y el segundo le responde, «pues mira, en el mío, somos mitad y mitad y la pasamos muy bien». Es decir, la convivencia y el bienestar pueden alcanzarse con el reconocimiento y aceptación del otro, al margen de su condición u opción sexual. El machismo cultural se hace más violento e intolerable en la medida que la sociedad nacida de la razón evoluciona hacia el horizonte de la igualdad.
El camino recorrido desde la Revolución francesa hasta el presente es largo y dramático. Si bien entonce su lema, «Libertad, Igualdad, Fraternidad», sentó las bases de nuevas formas de relación individual y social, una de sus protagonistas, Olympe de Gouges, perdió su cabeza en la guillotina cuando abogó por la Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana. Los machos jacobinos de la Revolución se rebelaron contra la idea de reconocer a la mujer como un ser social y político igual al varón. De este modo, las democracias occidentales han avanzado con un sufragio universal mutilado y desequilibrios en las estructuras sociales hasta que progresivamente y no sin lucha los países más civilizados han reconocido a la mujer el derecho a una vida política activa igual a la del varón.
No obstante, al filo de la primera década del siglo XXI, en plena era de globalización, la mujer sigue enfrentándose a distintas formas de violencia nacidas del temor atávico del varón (hombre tiene una connotación de dignidad que muchos varones no se merecen) a perder la hegemonía que le ha dado una cultura político-religiosa patriarcal. A partir de aquí, cabe inferir que la violencia del macho está en su incapacidad para vivir en una sociedad encaminada a superar los esquemas patriarcales y a establecer formas más armónicas e igualitarias de convivencia. [Figura femenina hallada en el Tell Halaf, Siria. 4600-4400 a.C. Musée Barbier-Mueller, Ginebra]