martes, 13 de octubre de 2009

EL SECRETO DE SUS OJOS

Benjamín Espósito, un recién jubilado del Juzgado de lo Penal, inicia la escritura de una novela sobre un caso resuelto, pero pendiente de justicia, para saber «cómo se hace para llenar una vida de vacío». El ejercicio de la escritura y de la memoria le harán volver su mirada al pasado y le descubrirá que el amor y la verdad siguen caminos paralelos. «Las miradas hablan», le dice en un momento el protagonista a la mujer para quien en cierto modo, acaso sin darse cuenta, escribe la novela y enseguida añade «aunque a veces digan boludeces», como queriendo restar dramatismo a una frase que ya viene cargada por las miradas de ambos. Juan José Campanella, el director de El secreto de sus ojos, involucra no sólo a los actores en un juego permanente y complejo de miradas que hablan, sino también a los espectadores que las comprenden y las sienten mucho antes de que les lleguen las palabras de un diálogo que filtra a través del humor y la ironía la angustia o el dolor del día a día.
Ricardo Darín y Soledad Villamil componen con sencilla naturalidad dos personajes, cuya callada tensión amorosa se revela el eje de la búsqueda de una verdad que los compromete y trasciende. Junto a ellos, y con el mismo nivel de calidad interpretativa, Pablo Rago, Javier Godino y, sobre todo, Guillermo Francella. Pocas películas argentinas han tratado con la hondura que lo hace El secreto de sus ojos los comportamientos de una sociedad que se preparaba para entrar en uno de los períodos más negros de su historia. «Un hombre puede cambiar y ser muchas cosas», dice Sandoval (Guillermo Francella), «pero no su pasión». Y al hilo de esta frase los hinchas/forofos de Rácing de Avellaneda animan a su equipo al son de la marcha peronista, reflejo de la pasión que los ciega y embrutece, pero también es la pasión la que mueve a los protagonistas a descubrir que es el conocimiento de la verdad lo que ilumina la justicia y, no sin sacrificios y pérdidas, también sus vidas.
Desde el punto de vista conceptual, El secreto de sus ojos es, a partir de la decisión de un hombre que decide sobreponerse a la náusea y el vacío existenciales, una magnifica reflexión sobre las pasiones humanas, y desde el punto de vista cinematográfico, una obra maestra.

LA [MALA] LENGUA COMO SIGNO [EQUÍVOCO] DE EQUIDAD

La lengua es un soberbio y sólido sistema de comunicación humana, que va absorbiendo progresivamente los cambios que impone la evolución so...