viernes, 13 de noviembre de 2009

LOS BANCOS, LAS CAJAS Y SUS ABUSOS

Si Marx (Groucho) levantara la cabeza comprobaría que el galimatías de su célebre contrato ya no es una de sus bromas disparatadas. Los contratos de bancos y cajas han perfeccionado su invento para abusar de un modo más eficaz de sus clientes e impositores. Aparte de las condiciones draconianas que imponen en todas las operaciones, especialmente con los clientes de recursos menores, cobrando comisiones abusivas hasta para cobrar un cheque o tener una cuenta corriente, ahora han llegado al extremo de aprovecharse de la crisis para engrosar sus ¿alicaídas? arcas.
Muchas son las personas que, por ejemplo, no obstante el descenso de los intereses en las hipotecas no ven reflejadas en sus cuotas la pertinente reducción. Son varias las explicaciones que tanto bancos como cajas dan para justificar el mantenimiento de los altos tipos de interés, sin que el cliente -en general ignorante en la materia- pueda contra argumentar. Los bancos, o las cajas que se comportan como bancos, rizan el rizo mostrando una "gran comprensión" por la situación de sus clientes y les ofrecen alternativas aparentemente beneficiosas, pero que acaban siendo una verdadera estafa. Un tocomocho bien empaquetado, que suele quedar expuesto cuando se cancela la hipoteca o el mencionado "producto".
Los abusos han llegado a tal punto, que se hace necesario que el Estado vuelva a disponer de la banca que "perdió" durante la fiebre privatizadora o se planteara un paquete de leyes que garantizara los intereses de los clientes y obligara a la banca privada a una conducta más clara y ética con sus clientes.