Ir al contenido principal

RISUS PASCHALIS


Durante la alta Edad Media, en la Europa germánica, los sacerdotes, mientras celebraban la misa pascual, tenían por costumbre divertir a los fieles diciendo y haciendo chistes y gestos obscenos ante el altar. Esta costumbre era conocida como risus paschalis. La risa y el sexo eran expresiones naturales de la vida de aquellas gentes que no hubiesen entendido una religión que las marginara. 
Jesús, aceptemos su realidad histórica o su ficción mística, fue acaso el primero en proponer la noción de amor al prójimo y exaltar el gozo de la vida y muy probablemente por este motivo fue perseguido, torturado y muerto por las fuerzas más reaccionarias de su época. El cristianismo, a lo largo de los siglos no sólo olvidó el mensaje original de su mentor, sino que centró en el dolor y el sacrificio el camino de la salvación de las almas y, sustituyendo el pez, expresión del alimento espiritual, elevó a la categoría de símbolo el instrumento de la tortura, la cruz.
Bajo el estandarte de la cruz se libraron las cruzadas, las guerras de religión fratricidas, las persecuciones inquisitoriales y la ambición ecuménica de prevalecer sobre almas y territorios. En esta dinámica de poder, los fines han justificado los medios y ello ha permitido no sólo acumular fabulosas riquezas, cuya ostentación resulta insultante frente a la pobreza de los desamparados que la Iglesia dice proteger. La hipocresía connatural del ejercicio del poder terreno la ha llevado a ignorar las leyes civiles, condenando o protegiendo según su conveniencia, amparada por su soberbia influencia sobre la conciencia de millones de personas. Para ella, por ejemplo, es un crimen el aborto legal y sólo un pecado la pederastia, que es un delito civil. 
El espectáculo de las procesiones de Semana Santa, con el desfile de imágenes sangrantes, de encapuchados, como verdaderos fantasmas del horror, y de penitentes azotándose, constituye una verdadera exaltación del dolor, que ni el sábado de gloria puede aliviar. Cristo no aceptó el sacrificio y protestó ante su padre. Cristo se entregó resignado a la tortura de morir crucificado como un delincuente, porque sus fuerzas de hombre nada podían hacer ante el poder del sistema religioso ante el cual se enfrentó. 
Las procesiones de Semana Santa, que nacieron en la Edad Media con un fin didáctico, han estado y están orientadas no sólo a recordar el sacrificio de Jesús, sino también a inculcar en las almas la inutilidad de luchar contra el poder constituido, al cual, desde los tiempos de Constantino, la Iglesia ha estado vinculada.   

Imagen: La procesión, de Francisco de Goya - Vídeo: secuencia de la película Amici mei, de Mario Monicelli.

Entradas populares de este blog

LITERATURA DE ALTO CONSUMO Y BAJO CONTENIDO

En los primeros años de la segunda década del siglo XXI, la literatura constata el total divorcio entre la creación literaria y la producción editorial, como consecuencia de la deriva mercantil de la sociedad de consumo. Pero, además de los económicos, también han incidido en la conformación de este cuadro factores ideológicos de un invisible totalitarismo.
La existencia del divorcio entre la literatura como creación artística y el negocio editorial no es algo abstracto sino concreto que tanto el escritor como el lector pueden observar a simple vista.
En primer lugar vemos, como en el sector alimentario y sin olvidar que en los supermercados también se venden libros, cómo las grandes superficies, reales y virtuales, han desplazado a las librerías de libreros, quienes no pueden seguir el vertiginoso ritmo de las novedades que ocupan/desocupan sus mesas y sus estanterías. La novedad y el entretenimiento se constituyen en los pilares maestros de toda lectura y no, como en realidad son, l…

DEL [MAL] USO DEL DERECHO A LA LIBERTAD

Desde que el 10 de diciembre de 1948 la ONU proclamara la Declaración Universal de los Derechos Humanos, las nociones de la dignidad humana y de la libertad de los individuos se han extendido en el imaginario de los pueblos creando el marco ideológico propicio para su respeto. Sin embargo, paralelamente, la instrumentalización interesada de algunos de esos derechos ha propiciado un vaciamiento significativo de tales nociones y una consecuente degradación de la vida social.
Una de las cuestiones fundamentales que se plantean está en el uso defectuoso que se hace del derecho a la libertad -de opinión, de expresión, de mercado, por ejemplo- con el propósito de servir a intereses espurios vinculados al poder, principalmente económico. Reflejos de esta utilización perversa del derecho a la libertad en cualquiera de sus manifestaciones se observan en los medios de comunicación, agencias de publicidad, partidos políticos, centros de poder económico, etc., pero también en los ciudadanos que s…