
Cuando la conciencia estalla en los confines de la nada su explosión es un brillo fuera del mundo. (Nadadores de altura)

Investigadores de la Universidad de Valencia que estudian la cognición animal han llegado a la conclusión de que los escarabajos de la harina (Tenebrio molitor) pueden contar. Poseen, según estos científicos, un rudimentario «sistema aproximado de número» que les permite determinar de forma imprecisa la cantidad de objetos que perciben. Al parecer, los escarabajos no son los únicos insectos con la presunta facultad de contar, también las abejas de la mil (Apis melifera), estudiosos australianos de la Universidad de Queensland.
El resultado de estos estudios ha planteado la pregunta de si es tan grande la distancia que separa a humano del insecto. Sobre todo si, como afirman, estas capacidades matemáticas no sólo están vinculadas a procesos de aprendizaje, sino también a mecanismos innatos, es decir, no aprendidos.
El «sistema aproximado de número» ya había sido detectado en aves, en una especie de anfibios, algunos peces y en varias especies de mamíferos, como primates y ratas. Este sistema, que permite a los bebés humanos puedan contar antes de saber hablar, es también la base que les permitirá en el futuro contar de forma simbólica.
Siguiendo el recorrido de Londres, la Unión de Ateos y Librepensadores y Ateus de Catalunya hacen campaña negando la existencia de dios. El eslogan colocado en dos autobuses de Barcelona dice: «Probablemente Dios no existe. Deja de preocuparte y disfruta de la vida». Creer o no creer en la existencia de dios es un acto que revela los límites de la inteligencia humana para comprender el misterio de la existencia del universo y del propio ser humano. No tiene nada que ver con las religiones, aunque éstas hayan monopolizado esa inquietud existencial. Por esta razón es llamativa una campaña misional sobre una inexistencia que ni siquiera se asegura, del mismo modo que esa cerveza de la que se dice que «probablemente es la mejor del mundo». Acaso yo mismo estoy cayendo en la trampa; en esta descarada ceremonia de la confusión y de frivolización de las convicciones fundamentales, tengan el nombre de dios o de principios morales, éticos o ideológicos. La sorprendente campaña plantea no obstante un decálogo de interrogantes sobre sus propósitos:
Albert Einstein afirmaba que el concepto de la relatividad es muy sencillo ya que, cualquiera sea nuestra posición o estado de movimiento está regido por las mismas leyes fundamentales de la física. Sin embargo, como se aprecia en uno de famosos ejemplos, si arrojamos una pelota desde un tren; el que viaja en éste y el que está en el andén percibirán su caída de modo distinto. Aunque parezca absurdo, la justicia también parece percibirse de un modo distinto para quien ocupe un lugar u otro dentro del orden social.
El 21 de diciembre murió en Barcelona el poeta José Luis Giménez-Frontín. Tenía sesenta y cinco años, por lo que bien puede decirse que lo sorprendió la muerte. Siempre he creído que los poetas tienen como tales una responsabilidad civil y en este caso la cumplió cabalmente a través de la ACEC (Asociación Colegial de Escritores de Cataluña).El confinamiento obligado por la pandemia que azota al mundo obliga más que nunca a apelar a la responsabilidad. Los medios de comunicación...