miércoles, 14 de noviembre de 2007

Magos y poetas


Contar la historia de los magos es, en principio, dar cuenta de su poder y de sus prodigios. Pero también es descubrir al lector-niño, tenga éste cinco o noventa años, la fuerza creadora de la fantasía que la imaginación reproduce y proyecta. Siguiendo a Hegel, en este caso lo importante de una historia de magos no radica tanto en el relato más o menos trepidante de sus aventuras, como en un lenguaje poético. Las palabras son la piedra fundamental de un mundo original en el que todo cuanto es y sucede constituye una experiencia única que compromete los sentidos en su plenitud.

El poeta y el mago se asemejan. Ambos crean lo nuevo por obra de su fantasía, pero es la imaginación del lector la que produce el asombro, esa sensación de asomarse a otra dimensión de la realidad. La fantasía y la imaginación son frutos de la inteligencia.[El gran libro de los magos, Antonio Tello - Ilust. Edgar Sicilia- Parramón Ediciones, S.A.]